Hay novias que piensan en ponerse extensiones para la boda aunque nunca las hayan llevado. No siempre hacen falta, y cuando hacen falta, la forma de ponerlas importa tanto como las propias extensiones.

Cuándo merece la pena ponerse extensiones

Solo las recomiendo cuando el peinado necesita un volumen especial que el pelo no tiene por sí mismo: un recogido muy amplio, por ejemplo, sobre una melena fina o corta. Si el peinado que buscas cabe en tu pelo, no hay nada que añadir.

Por qué se prefieren las extensiones de clip

Cuando hacen falta, prefiero las de clip, de quita y pon. Se colocan justo donde el peinado las necesita y se quitan al terminar el día, sin dejar nada en tu pelo. Cómo se eligen y se colocan está contado con detalle en extensiones de clip para un peinado de novia con el pelo fino.

Qué pasa si ya llevas extensiones fijas

Si ya llevas extensiones fijas, también se puede hacer un peinado de novia, pero tienen que estar muy bien puestas. Un recogido tira del pelo en direcciones distintas a las de todos los días, y una extensión mal colocada estorba al peinado, se nota o se afloja.

Por eso se revisan en la prueba. Si no están bien puestas, lo ideal es que vuelvas a quien te las colocó para que las recoloque lo más ocultas posible antes de la boda.