El velo es de lo último que se coloca la mañana de la boda, cuando ya llevas puesto el vestido, y de lo que más preocupa: que se mueva con el viento, que se descoloque con un abrazo o que se caiga en mitad de la ceremonia.
Los distintos tipos de velo de novia según su sujeción
Cómo se sujeta depende de cómo viene el velo. Hay velos que llevan peineta, velos que llevan una pinza y velos que no llevan nada, solo la tela.
Por qué el velo con peineta es el más sencillo de poner
El velo con peineta es el más sencillo, porque basta con clavar la peineta en el peinado. Por eso importa que el peinado tenga estructura justo donde va a ir, para que la peineta tenga dónde agarrarse. Los velos con pinza funcionan de forma parecida, aunque cada vez se ven menos.
Cómo se cose al pelo con horquillas un velo velado, sin peineta
El velo velado es el que no trae peineta ni pinza, solo la tela. Para sujetarlo hay que conocer la técnica de colocación clásica, la tradicional, que consiste en ir cosiendo el velo al pelo con horquillas.
Por qué la técnica clásica evita que el velo se caiga
Es muy importante saber hacerlo, porque un velo velado mal colocado muy probablemente se caiga. Cosido con horquillas, en cambio, queda unido al peinado y se mueve con él. Por eso en la prueba también se coloca el velo, para ver cómo cae de verdad con el peinado puesto, y el día de la boda lo coloco en cuanto te has vestido. Así puedes caminar, abrazar a quien quieras y dejar que el viento lo mueva sin llevarte la mano a la cabeza.