La novia tenía muy claro lo que no quería: nada cargado, nada estático, nada que pareciera forzado. Su estilo era minimalista, elegante y atemporal, y para el recogido pedía un aire casual, con algún mechón que diera la impresión de haberse deslizado solo. Detrás de ese descuido había una planificación muy cuidada, porque un mechón que cae con naturalidad tiene que estar colocado exactamente ahí, y el resultado fue justo el que ella buscaba.
Fue una destination wedding: la pareja llegó del Reino Unido para casarse en El Molino del Duque, una finca de Manilva que nace de un antiguo molino harinero del siglo XVIII, rodeada de jardines tropicales. Es un entorno entre romántico, rural y campestre, y ella quería que su imagen contara esa misma historia, que el vestido, el peinado y el lugar giraran en torno a una sola idea sin que nada destacara por encima del resto.
Con las damas de honor se buscó lo mismo desde otro lugar. Sus peinados tenían que estar en armonía con el de la novia, pero sin repetirlo: cada una conservó algo de su propia personalidad, y el grupo se veía como un conjunto sin parecer uniformado. Su madre también quería algo discreto y relajado, en la misma línea de sencillez que su hija.
La mañana fluyó con mucha facilidad, y gran parte del mérito fue de ellas. Había una energía entre relajada y divertida, esa predisposición que hace que todo avance sin tensiones, y se nota en las fotos: le abrochan el vestido a la novia entre risas, le colocan la cola, la madre la mira ya vestida.
Uno de los momentos más bonitos de la mañana fue la colocación del velo. Era un tul fino, casi transparente, y lo coloqué justo encima del recogido, para que cayera por la espalda dejando ver el peinado a través del tejido y acompañara la línea limpia del vestido.
Si hubiera que resumir esta boda en una idea, sería la elegancia sin excesos. María Benítez supo recogerla en cada fotografía: la luz de los jardines, los vestidos rosas de las damas, las risas de la mañana y, ya con los ramos en la mano, una novia con el recogido tal y como se había pensado.




