Un mismo labial pasa por muchas bodas a lo largo de una temporada.

Si la barra tocara los labios de otra novia antes que los tuyos, se llevaría lo que hubiera en ellos y lo dejaría en el producto, y si ella empezara a tener un herpes, podría contagiártelo. Por eso la barra nunca toca a nadie: saco el color con un aplicador desechable, lo dejo sobre una paleta de acero inoxidable y de ahí lo voy cogiendo para tus labios. Con la máscara de pestañas hago lo mismo, con un cepillo desechable para cada persona.

Si quieres saber qué otro material uso en una boda y cómo lo limpio, lo cuento en el consejo sobre la higiene del maquillaje de novia.