Un tono de base equivocado es de los errores que más se notan en las fotos de una boda: la cara queda de un color y el cuello de otro. Por eso el tono no se elige a ojo ni por el color que tiene la cara a primera vista.
Por qué el tono de base se elige en la parte baja de la mejilla
El tono se busca en la parte más clara de la cara, y la mejor zona para eso es la parte baja de la mejilla, cerca del hueso de la mandíbula. Es la zona que menos sol recibe y la que une la cara con el cuello, así que un tono que funciona ahí une las dos sin que se note el corte.
Cómo se igualan la frente y los pómulos, que suelen estar más bronceados
Con ese tono, algunas zonas se ven más claras de lo que son, sobre todo la frente y los pómulos, que suelen estar algo más bronceados porque es donde más da el sol. Es normal, y se corrige después: con el bronceador, el colorete y las capas de polvo que van sellando el maquillaje se juega con los tonos hasta conseguir lo más parecido a tu piel. Por eso también importa que la prueba se haga cuando el bronceado ya se parece al del día de la boda.
Por qué nunca se parte de una base de maquillaje más oscura que la propia piel
Lo que nunca hago es empezar con una base más oscura que la piel. Una base oscura no se puede aclarar después sin cargar la cara de producto, mientras que una base del tono justo admite el calor que le dan encima el bronceador y el colorete. El resultado es una piel que en las fotos tiene el mismo color de la frente al cuello, como la tuya en un día cualquiera, solo que más uniforme.