Con la fecha de la boda cerca, muchas novias sienten que tienen que hacerle algo al pelo: un tratamiento, un cambio de color, algo que lo deje distinto. Lo que el pelo necesita en esas semanas es justo lo contrario.

Cuándo empezar a cuidar el pelo antes de la boda

El pelo se puede empezar a cuidar en cualquier momento del año, pero el cuidado más intensivo, si quieres llegar a la boda con el pelo en su mejor estado, conviene que lo empieces cuando quedan unos seis meses. A partir de ahí te recomiendo reducir el calor directo, la plancha y el secador, que son los que más castigan el pelo en el día a día.

Por qué es mejor evitar los tratamientos químicos de pelo cerca de la boda

Un alisado, unas mechas muy agresivas o cualquier otro proceso químico justo antes de la boda es de lo peor que se puede hacer. Esos tratamientos cambian el pelo, y si el resultado no es el esperado o el pelo se resiente, ya no queda tiempo para arreglarlo. Además, el peinado se decidió en la prueba con el pelo que tenías entonces, y un pelo distinto puede no comportarse igual.

Un ligero saneado de puntas y una hidratación suave

Lo que sí conviene es un pequeñísimo saneado de puntas antes de la boda y una hidratación, para que el pelo esté lo más bonito posible. Todo muy suave y pensado solo en cuidarlo, no en cambiarlo. Así, la mañana de la boda trabajo con un pelo sano y conocido, el mismo que se peinó en la prueba.